Recientemente, el equipo de Science World Video se enteró de un fabuloso rumor en Internet. La leche de hipopótamo, como informaron varias fuentes, ¡es rosa! Bueno, esto era nuevo para nosotros y, sin duda, un motivo de investigación. Con la ayuda de Brandi y Bonnie del Zoológico de Greater Vancouver, nos propusimos descubrir la verdad sobre los hipopótamos.

¡Lo que descubrimos fue aún más extraño de lo esperado!

Los hipopótamos tienen un estilo de vida bastante único. No les importa en absoluto la higiene personal. Les gusta pasar la mayor parte de su tiempo descansando en un río, lo que podría llevar a una persona a pensar que están muy limpios, pero ese no es el caso. Cuando un hipopótamo se muda a un lugar, el agua está lejos de estar limpia ya que los hipopótamos no pueden molestarse en dejar su acogedor baño, incluso cuando la naturaleza llama.

 

Los hipopótamos son bastante gruñones también. Si alguna vez te encuentras con uno en la naturaleza, te sugiero que mantengas una distancia segura. Los hipopótamos son combatientes feroces y con frecuencia se cortan y se hieren entre sí en sus batallas.

Los hipopótamos secretan un líquido oleoso rojizo a veces llamado “sudor sanguíneo” de glándulas especiales en su piel. Pero el fluido no es sudor. A diferencia del sudor, que algunos mamíferos (incluidos los humanos) secretan en su piel, donde se evapora y, por lo tanto, enfría el cuerpo, este líquido funciona como un humectante para la piel, repelente al agua y antibiótico. Parece rojo cuando se expone a la luz solar total, lo que llevó a los primeros descubridores europeos en África a llamarlo “sudor de sangre”.

Los hipopótamos tratan principalmente de evitar la luz solar directa acostándose en el agua durante el día y alimentándose por la noche. Su piel es muy sensible tanto al secado como a las quemaduras solares, por lo que la secreción actúa como un ungüento automático para la piel. También protege la piel para que no se anegue cuando un hipopótamo está en el agua. La composición química detallada de esta secreción, que es exclusiva de los hipopótamos, sigue siendo un misterio.