Cualquiera que haya tenido una mascota entiende que los animales pueden tener vidas emocionales complejas. Sienten tristeza, culpa, alegría e ira, y ahora los científicos creen que muchos animales incluso tienen sentido del humor. Si bien los investigadores no han estudiado realmente los animales que ríen tontamente en el pasado, los nuevos estudios esperan responder la pregunta de si los animales pueden o no reírse.

Hay innumerables historias anecdóticas de animales que actúan maliciosamente o que parecen rebozar de risa, pero ¿sus datos respaldan estas observaciones? Hay muchos tipos de respuestas vocales que pueden interpretarse como animales que ríen, aunque estos fenómenos solo se observan en mamíferos y aves hasta la fecha. La verdad es que los científicos no saben mucho sobre la evolución del humor, pero lo poco que se sabe sugiere que los animales que ríen podrían ser más comunes de lo que se creía.

El tiempo dirá si la risa es el resultado de la evolución o si es una parte inherente de toda la vida, pero las implicaciones de las risas de los animales son potencialmente enormes. Los humanos pueden no ser las únicas criaturas en la tierra que pueden apreciar una buena risa.

Los delfines se ríen mientras pasean

Los delfines son algunos de los animales más queridos en el planeta, y no es difícil ver por qué. Son increíblemente inteligentes y muestran habilidades emocionales e intelectuales que no tienen rival en el océano. En cuanto a si usan el lenguaje, todavía está en el aire; ciertamente emiten muchas llamadas diferentes que pueden interpretarse como palabras o mensajes, pero es una hipótesis difícil de probar.

Investigadores marinos en Suecia han observado algunas de las mejores pruebas hasta la fecha de la risa de los delfines, y creen que tiene un papel importante en la socialización. Al participar en la lucha contra el juego, los delfines emiten un ruido específico que parece indicar que sus intenciones no son amenazantes. Esto solo ocurre durante las interacciones lúdicas y nunca durante las peleas reales, lo que lleva a los investigadores a creer que este tipo de “risa” de delfines tiene la intención de señalar que el roughhousing es muy divertido.

El Kea es el único pájaro con una risa infecciosa

El kea es una especie de loro nativo de Nueva Zelanda que posee una distinción impresionante: podría ser el único no mamífero que hace reír a sus compañeros.

Keas es una especie lúdica, incluso cuando están solos, y los científicos descubrieron que una de sus llamadas tiene un efecto emocional único en las aves. Tocaron una grabación de un kea “riendo” y vieron que hacía que otros keas respondieran y comenzaran a jugar solos o con pájaros cercanos.

El hecho de que la llamada de trino evocó respuestas en aves solitarias llevó a los investigadores a descartar la posibilidad de que fuera una invitación a jugar. Su conclusión fue que el sonido puso a las aves de buen humor e impactó en sus emociones, al igual que la risa humana.

Los chimpancés y los bonobos se ríen cuando les hacen cosquillas

Los grandes simios son los parientes vivos más cercanos de los humanos y comparten una notable cantidad de similitudes. Al igual que las personas, los chimpancés y los bonobos tienen cosquillas. Cuando se les hace cosquillas en lugares como la axila, el cuello o los pies, estos simios se transforman en jadeos poco profundos que se cree que son su forma de reír.

La socialización y el juego son muy importantes para estos animales, especialmente los bonobos, y la risa puede ayudarlos a descubrir sus límites personales.

 

Las ratas se ríen cuando juegan – Simplemente no podemos escucharlo

Las ratas a menudo tienen mala reputación como plagas, pero la ciencia les debe mucho a estos pequeños. Se han utilizado en todo tipo de experimentos, incluidos los que intentan descubrir los orígenes de la risa humana.

Los estudios indican que las ratas pueden emitir una especie de risa primitiva cuando se involucran en juegos sociales o se les hace cosquillas. Estas vocalizaciones ultrasónicas son inaudibles para los oídos humanos, pero las ratas reciben el mensaje alto y claro. Los investigadores involucrados en el estudio creen que el comportamiento es tan similar a la risa humana que los dos probablemente sean el resultado de los mismos mecanismos en el cerebro. Esto sugiere que la risa ha existido desde los primeros días de los mamíferos.